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Monday, March 23, 2015

Student Reflection


by Annette Popernik

Entre los tres pisos

Mi preparatoria era chica, era de un piso y de forma cuadrada. Al entrar a la Preparatoria Champaign Central, me quedé asombrada. Era gigantesca, de tres pisos. Encontrar la entrada adecuada fue difícil pero al entrar a la oficina de Lorena Rodríguez, algo más que el tamaño de la escuela me dejo asombrada. En el escritorio de Lorena había una placa que decía “Secretaria Bilingüe.” Esa placa debería de decir mucho más. Al ver la placa, yo al inicio pensé que ella era la persona que se comunicaba con los padres cuando tenía que mandarles información. Pensaba que tal cual solo servía de traductora. Al conocer a los padres y los niños que llegaron a la oficina para las conferencias de los padres y los maestros y verlos interactuar con Lorena, me di cuenta del papel que Lorena realmente tiene.

Otros voluntarios y yo estábamos sentados en la oficina porque ese día seríamos traductores para los padres y los maestros con quienes platicarían. Entre esos tres pisos, no me imaginaba cuantos hispanos había, pero los había. Lorena era la secretaria pero también la persona que motiva y que es una aliada para los estudiantes y sus padres. Yo estaba muy emocionada para ayudarles a los padres y poder traducirles lo que les decían los maestros y viceversa. Me encanta ayudar a los demás hispanos. También sería muy buena práctica para las traducciones que hago con La Línea. Pero de lo que no me di cuenta es del gran ejemplo que es Lorena y cuanto ella me enseñó a través de su ejemplo en cómo trabajar con los hispanos en la comunidad.

Al regresar de las conferencias con los maestros, Lorena platicaba con los padres y los estudiantes que habían asistido. Ellos le contaban lo que los maestros les habían dicho y ella reaccionaba con consejos y formas de ayudar a los estudiantes. La mayoría de los estudiantes hablaban muy bien el inglés, no necesitaban ayuda con eso. A veces era tan simple como recomendarles platicar con la trabajadora social o tenerla a ella como apoyo para platicar. Ella ayuda académicamente en el sentido que los maestros pueden darle la tarea a Lorena para que ella se asegure de que los estudiantes la hagan. Si no, ella puede llamarles a los padres. Me di cuenta que los padres y los estudiantes especialmente eran muy honestos y abiertos con ella. Ella ha establecido un nivel de confianza por su trato con cariño y su forma de apoyar a los padres y los estudiantes.  A través de esto, ha logrado que confíen en ella.  Recuerdo como una estudiante se fue diciéndole, “La quiero Lorena.” En la prepa, los estudiantes rara vez le dicen eso a los miembros académicos.

Lorena hace más que traducir. Ella motiva a los estudiantes, les habla en confianza, y se ríe con ellos pero es seria y firme cuando se necesita serlo. Durante la mañana, fui cambiando la manera de ayudar a los padres. No solo serví de traductora. Durante las conferencias, les ayudaba de otra forma, haciendo preguntas a los maestros para poder encontrar la manera más eficaz para ayudarles a los estudiantes. Contestaba las preguntas de los padres si tenían preguntas sobre el sistema universitario entre otras cosas. Aprendí que cuando somos traductores, en La Línea, en las prepas, o en cualquier lugar, tenemos un papel muy importante. Claro que traducimos del inglés al español y viceversa, pero hay algo más importante. Tenemos que apoyarlos, motivarlos, y enseñarles que ellos mismos pueden, que aunque nosotros seamos los que traducimos, ellos tienen el poder dentro de ellos mismos para avanzar. Aprendí esto entre los tres pisos de Central de una secretaria que probablemente nunca será reconocida a nivel mundial, pero esos estudiantes y esos padres nunca la olvidarán. 

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